Hoy continuamos con el rezo profundo e íntimo del quinario al Señor de la Caridad.
En este segundo día de quinario, en el evangelio que la iglesia propone para celebrar la Anunciación del Señor, se nos presenta a María, humilde servidora de Dios, que deja todo lo que tenía previsto para su vida y se da por entera al Señor, asumiendo todo lo que de Él venga, sabiendo que siendo la elegida para que en su seno crezca el Unigénito, no todo en su vida serán alegrías.
Señor, en Ti vemos al hijo de Dios. En Ti se manifiesta todo lo que Dios Padre es. Te pedimos que nos ayudes a que nuestra actitud sea humilde como la de nuestra Madre, y aunque no sea lo que tengamos planeado, asumamos aquello que nos viene dado y lo vivamos con amor hacia Ti y hacia el prójimo.
Con gozo y recogimiento, teniendo presente a todos nuestros hermanos, en especial a los que están sufriendo el mal de este virus, nos disponemos a meditar la oración a la llaga de la mano izquierda.

