Quinto y último día de quinario. Un quinario muy diferente a lo que estamos acostumbrados a vivir. Un quinario lejos físicamente del Señor de la Caridad, pero más unidos en oración con todos los que formamos este hermandad. Un quinario que ha servido para que durante cinco días vivamos esta cuaresma con religiosidad.
Señor de la Caridad, queremos tener la fuerza para poder acompañar al que sufre, el don de rogar por todos, vivos y muertos, sin tener en mente si nos han causado mal o no, solo pedirle a Dios por ellos y sus almas.
Señor, Tú eres nuestro ejemplo de cómo perdonar al hermano, nuestro ejemplo de misericordia, en definitiva, nuestro ejemplo de vida. Te rogamos que transformes nuestros corazones y así podamos perdonar a todos los que nos rodean, pues todos somos pecadores y nadie tiene la capacidad de juzgar, salvo el Padre.
Con recogimiento y oración contemplamos la llaga del costado de nuestro Señor.

