Hoy ponemos fin a unos días de culto dedicados al Señor de la Caridad y damos gracias a Dios por por permitirnos, aunque sea desde la distancia, encontrarnos nuevamente con Él.
En el día de hoy, V domingo de cuaresma, Jesús en el evangelio nos traslada a Betania donde resucita a su buen amigo Lázaro. En este día, Señor, te pedimos que obres el milagro en nosotros, como con Lázaro, y nos resucites de nuestro sueño en el que nos encontramos inmersos y mandes quitarnos las vendas que no nos dejan caminar hacia tus plantas.
Señor de la Caridad, en pocos días estaremos recordando, en nuestra Semana Mayor, los pesares por los que tuviste que pasar a causa de nuestros pecados y la Gloria de tu Resurrección. Este año, esta celebración la viviremos de forma muy distinta, pero no sin menos fervor, hacia tu Imagen y hacia de la de tu santísima Madre. Queremos algún día alcanzar, como Tú, ese camino, que resucitemos y entremos a la casa del Padre.
Queremos y deseamos firmemente, que la celebración de hoy sea para quienes formamos parte de esta Real Hermandad y Cofradía del Señor de la Caridad un momento de reencuentro con Dios y le pedimos con gran deseo que nos colme de sus tres virtudes: Esperanza, en la Vida Eterna; Fe, en Jesús Sacramentado, y Caridad, hacia los más necesitados.

