Un día más tenemos la oportunidad de dedicarle un momento al Señor de la Caridad y presentarle todo lo que nos aborda en nuestro día a día.
Hoy en día, Señor, todos somos presos de nuestros pecados y solo Tú eres quien puede liberarnos de tan hondo pesar. En este cuarto día de quinario te pedimos que nos conceda un corazón dispuesto a perdonar, corregir y sufrir con los demás. Señor, es una tarea difícil pero haz que seamos capaces.
Señor de la Caridad, nosotros también caemos en el error de no saberte ver en todos y cada uno de los momentos de nuestras vidas, concédenos verte a cada instante como pilar de nuestras vidas para así poder, sabiendo que vienes del Padre y gracias a Ti, llegar hasta Él.
Ahora con devoción y entrega a Cristo Salvador, meditamos la oración a la llaga del pié izquierdo.
